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El equipo rival domina pero no crea ocasiones. Es la máxima que resume los partidos del Depor desde que adoptó la defensa de tres centrales. Ayer volvió a ocurrir en Palma ante un Mallorca que, sobre todo en la segunda parte, no supo cómo meterle mano al entramado defensivo coruñés. El arranque del partido dejó las únicas llegadas de un Depor que lo fía todo al contragolpe. En la ocasión más clara para los herculinos, Adrián chutó duro abajo y Saúl estrelló el rechace de Aouate de nuevo en el cuerpo del meta israelí. Un cabezazo desviado de Riki, también en los primeros minutos, y un balón que no acertó a rematar Lopo en boca de gol en una jugada de estrategia resumen el balance ofensivo de hora y media de fútbol. El cuadro local no superó en ocasiones al visitante a pesar de dominar el choque de principio a fin. Las más claras llegaron también en la primera mitad y ambas acabaron en la madera. Nsúe envió al palo derecho de Aranzubía un cabezazo y Pereira estrelló en el larguero un potente chut desde fuera del área. El resto del bagaje bermellón se reduce a balones colgados a la espalda de la defensa que abortó con seguridad el meta riojano. El punto confirma la solidez defensiva y sostiene al Depor en la 15ª plaza con 2 puntos de colchón sobre el descenso.
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