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La determinación del Depor en las dos áreas inclinó un
partido en el que los coruñeses no fueron capaces de hilar buen fútbol a pesar
de que Lotina apostó por "los jugones". El Racing salió al césped dispuesto a manejar el duelo como fórmula para alejar a Valerón de la zona en la que el canario es letal. El
pecado de los cántabros fue limitarse a
circular el balón sin crear peligro real sobre la meta de Aranzubia. El meta
riojano apenas tuvo que intervenir tras un disparo lejano de Cisma. El orden de Marcelino ganaba la partida táctica a Lotina hasta
que el vasco movió ficha en la recta final del primer tiempo. Juntó a Valerón,
Lassad y Guardado en la banda derecha y de esa talentosa sociedad nació la
jugada que cambió el partido. El de Arguineguin abrió con suavidad para Manuel
Pablo y el centro de su paisano, medido al segundo palo, sirvió a Lassad para ganar
la espalda a Pinillos y anotar el primero. El Depor golpeaba sin merecerlo y
sobre la bocina. Sin tiempo para medir el efecto del gol en el Racing, Xisco
hizo el segundo en la primera jugada coruñesa de la segunda mitad y liquidó la
contienda. Lassad galopó por la izquierda, se apoyó en Morel y puso un centro
perfecto para el remate de manual del punta balear. Marcelino buscó la reacción con las entradas de Giovanni dos
Santos y Luque pero el Racing ya había bajado los brazos con tres cuartos de
hora de partido por delante. El Depor aprovechó el poco espíritu de su rival y
se gustó al contragolpe en un segundo tiempo plácido con la grada haciendo la
ola.
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