El Deportivo arranca la segunda vuelta consolidando su liderato gracias a la sexta victoria consecutiva. El inicio del partido presentó demasiadas similitudes con el del Villarreal B. El cuadro de Oltra salió dormido y no olió el balón en los 5 primeros minutos. El susto lo dio Toni Moral, que remató fuera de cabeza en el segundo palo gracias a la pasividad de Laure. Pero fue un espejismo. Gracias a unos inspirados Guardado y Bruno Gama, el equipo coruñés dio amplitud y velocidad al juego y llegaron las ocasiones. La más clara, un cabezazo de Colotto que obligó a volar a Reina.
Con el Cartagena embotellado, achicando balones de su área, un pelotazo largo pudo cambiar el partido. Ayoze, último hombre, derribó a dos rivales en un abrir y cerrar de ojos y el árbitro dejó al Depor con 10. Tras la primera falta, el colegiado manda seguir y es a raíz de la segunda cuando expulsa al canario. Laure corría en paralelo al jugador del Cartagena pero Ocón Arraiz interpretó ocasión manifiesta de gol y mostró sin duda la roja directa.
Oltra, valiente, ni miró al banquillo. Reconstruyó a su equipo con defensa de cinco, con Álex incrustado entre los centrales y dos carrileros muy largos, Laure y un excepcional Guardado. El Depor se apoyó en su nuevo dibujo para seguir buscando el área contraria. La ambición del técnico valió el 1-0 apenas cinco minutos después de la expulsión. Una pared eléctrica entre Riki y Valerón acabó en gol. El madrileño descargó de espaldas, en la frontal, hacia el canario, que pisó área escorado a la derecha y puso un balón medido al punto en el que el portero cree que puede llegar pero no lo hace.
El delantero blanquiazul trabajó a destajo y se pasó gran parte del primer tiempo en el suelo, zancadilleado de forma compulsiva por los defensas del Cartagena. Al filo de la media hora, pidió agresión de Abraham Paz, pero el árbitro lo dejó en amarilla. Era una roja diferida porque, poco después, el reincidente Paz repitió infracción sobre Riki y siguió el camino de Ayoze. En igualdad de nuevo, pero con más espacios, la calidad estaba llamada a reinar. El 2-0 pudo llegar antes del descanso tras una espectacular volea en carrera de Guardado, pero Reina se encontró el balón.
El banquillo del Cartagena reaccionó a su expulsión de modo muy distinto al elegido por Oltra poco antes. Tras el paso por vestuarios, Carlos Ríos renunció a un punta, Toni Moral, y reconstituyó la línea de cuatro atrás con la entrada del central Josemi. Dio igual. El Depor, lanzado en las bandas por Bruno Gama y Guardado, pudo ampliar su renta hasta tres veces en el primer cuarto de hora pero perdonaron el portugués en dos ocasiones y Riki.
Si en el primer tiempo un balón en largo del Cartagena supuso la expulsión de Ayoze, en el segundo, en el mismo minuto y también con el Depor mandando, significó el gol del empate. Collantes ganó la espalda a la zaga blanquiazul y su tiro cruzado se coló llorando en la meta de Aranzubía tras tocar en Colotto. El gol lastimó a los de Oltra, perdidos durante los diez minutos posteriores al tanto.
A pesar del empate, el técnico herculino insistió en su idea. En el ecuador de la segunda mitad Xisco entró por un agotado Riki. Sólo tres minutos después, el balear empujó a la red una gran triangulación en la frontal entre Bruno Gama y Guardado, que movieron el balón hasta que apareció una autopista para Laure por la derecha. El lateral sirvió un buen balón raso y Xisco empujó en el segundo palo.
Salomâo entró por Valerón para buscar la velocidad a la contra y el Depor pudo matar el partido en una buena internada de Bruno. Abonado al sufrimiento en los minutos finales, Riazor vio cómo el Cartagena empujaba pero sin crear ocasiones claras para empatar.
La sexta victoria consecutiva del Depor consolida su liderato con 3 puntos de ventaja sobre el segundo, 5 sobre el tercero y 9 sobre el séptimo.
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.