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En las últimas jornadas de liga, más que medirte a determinados equipo en teoría con menos nivel, lo recomendable es enfrentarse a conjuntos que no se juegan nada. Las posibilidades de ganar aumentan mucho. Y si es el Dépor, tienes todas las papeletas para llevarte los tres puntos. Los blanquiazules no están sobre el terreno de juego. El rival juega al fútbol; los de Lotina, a la pelota. No hay presión, intensidad ni nada. Simplemente se dejan correr los minutos deseando que se acabe la competición lo antes posible. El Osasuna comenzó bien, presionando y haciendo ocasiones. Un cúmulo de despropósitos y malos despejes permitió a Camuñas hacer el primero. Aranzubía, que ha sido el mejor del Dépor estaba temporada, parece que se ha contagiado de la desidia de sus compañeros y ayer falló en los dos primeros tantos rojillos. Pero siempre nos quedará Valerón. El de Arguineguín fue lo único salvable de los de Lotina, junto con Riki, que sigue a gran nivel y logrando goles. Ayer logró su séptimo de la temporada, su récord con la elástica herculina. Y todo gracias a Don Juan Carlos. Le dió dos pases magníficos. El primero lo marró, pero en el segundo batió a Ricardo. El empate fue un espejismo. Poco después, Pandiani le ganaba en el salto a Colotto y remataba no muy bien, pero Aranzubía, con manos blandas, no lo atrapó y el Rifle sumó un gol número once. Pero los locales no querían sustos y buscaron el tercero. Y lo encontraron. Aranda cedió a Juanfran y el ex madridista cruzó raso ante la salida del meta del Dépor. En media hora se terminó el partido. De aquí al final, un entrenamiento con público. El Osasuna había cumplido el objetivo de lograr la permanencia sin muchos apuros, y el Dépor no está para intentar remontadas. No se juega nada y tampoco están fisicamente como para hace esfuerzos. Quedan dos encuentros y la afición coruñesa espera que se termine la mala racha, que es la peor de la historia. Al menos ayer lograron marcar antes del minuto 49 y no sumaron un nuevo registro negativo, el de estar más tiempo sin lograr perforar la protería contraria. Algo es algo.
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