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Aranzubía salvó un punto para el Deportivo rematando a la red un córner servido por Pablo Álvarez en el minuto 95. Final de película para un partido más que discreto del equipo coruñés, que mantiene una distancia de 3 puntos por encima del descenso. El trivote que cortocircuitó al Villarreal la semana pasada tardó poco en hacer aguas en Almería. Incapaz de superar la primera línea de presión del cuadro andaluz, el Deportivo se perdió en pelotazos a las bandas que nunca cazaron en buena posición los jugadores de vanguardia, Riki y Adrián. El Almería se hizo con el balón y los espacios y sólo Aranzubía evitó que el partido estuviese decantado en la primera media. Primero sacó una mano prodigiosa a tiro de Ulloa, solo en el punto de penalti. Cinco minutos después fue Piatti, en un ensayo de lo que sería el 1-0, el que hizo estirarse al meta riojano. Uche rozó el gol tras pescar un tiro de Mbami pero su remate su marchó a centímetros del palo derecho. Sufriendo con cada acometida rojiblanca e incapaz de trenzar fútbol de ataque, la jugada más peligrosa del Depor en los primeros 45 minutos fue un pelotazo de Aranzubía que controló Adrián, que se revolvió y tiró alto. Las diagonales desde la izquierda del asturiano fueron el único peligro del cuadro visitante, que se marchó al descanso sin tirar entre palos. El 1-0 llegó en el minuto 2 tras una jugada prototípica de los enfrentamientos entre Depor y Almería. Los gallegos pierden en la medular, el equipo de Oltra lanza una contra sin apenas resistencia y Piatti marca. El argentino dibujó una espectacular rosca desde la derecha y Aranzubía sólo pudo acompañar la trayectoria del balón. El plan "A" quedaba desactivado pero Lotina todavía tardaría 12 minutos en hacer el primer cambio y casi media hora en realizar el último. Entraron Lassad y Sand en busca de profundidad y remate, y sin embargo fue Manuel Pablo el primero en poner a prueba a Alves. El canario remató desde la frontal y el brasileño trabajó por primera vez. Era el minuto 19 de la segunda mitad. Pablo Álvarez completó la transformación del Depor y del asturiano, inspirado aunque con poco tiempo, nacieron los balones más peligrosos hasta el final. El Almería se conformó con buscar el segundo a la contra y el Depor pisó campo rival aunque de forma estéril, incapaz de encontrar una fisura por la que hacer daño. El cuadro herculino sólo inquietó a balón parado. Pablo Álvarez avisó con un lanzamiento envenenado desde la izquierda. Y de nuevo desde ese costado y a pies del asturiano nació el milagro deportivista. Con el tiempo cumplido mandó el balón al corazón del área, Alves salió a por uvas y Aranzubía puso la cabeza para hacer el primer gol de su carrera. El Depor salvó los muebles y recibirá al Madrid con 3 puntos sobre el descenso.
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