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El peor Deportivo de la temporada hizo añicos la tradición victoriosa de Santander a base de acumular deméritos. La lista de pecados es tan extensa que los de Lotina firmaron ayer, sobre un terreno de juego lamentable, el antimanual del fútbol. La defensa, extrañamente insegura y desordenada, fue un coladero ante un Racing que no necesitó grandes alardes para probar a Aranzubía. El portero riojano evitió la goleada. El bagaje del centro del campo se limita a la brega entre el barro y sólo la entrada de Valerón en la segunda mitad permitió ver dos pases seguidos. Sin juego en la medular, el trabajo en ataque se reduce a un tiro al palo de Adrián desde su isla en el inicio del choque en un balón que nació como despeje y por el camino se convirtió en pase en profundidad. La falta de ambición se hizo particularmente notable en la última media hora de partido, tras el 1 - 0 de Rosenberg. A pesar de ir por debajo en el marcador, el Deportivo fue incapaz de chutar a puerta. Los coruñeses pierden un puesto en la clasificación y ocupan la 14ª plaza 4 puntos por encima del descenso. El equipo regresó anoche de Cantabria y descansa hasta el miércoles a las diez y media. El próximo compromiso liguero es el lunes ante el Hércules en Riazor.
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