Un Deportivo bipolar esquiva la tormenta ante el Girona
(Redacción Deportes)
El Deportivo consiguió salvar el órdago que suponía el partido ante el Girona. La derrota ante el Cartagena provocó que la afición acudiese a Riazor exigiendo una imagen radicalmente distinta a la del pasado jueves. La grada pide intensidad, contundencia y resultados...
Pero la tarde no pudo empezar peor.
Oltra dió continuidad al once habitual, con las únicas novedades de la vuelta de Ayoze al lateral izquierdo y la presencia de inicio de Valerón. Los blanquiazules, una vez más, comenzaron un partido con mal pie. A los cuatro minutos, Nieto, un extremo que ya había mostrados sus virtudes en el partido de Copa, galopó por la banda izquierda para fusilar de tiro cruzado a Aranzubía. Tocaba remar contracorriente Ante un conjunto que buscaba salir de puestos de descenso. Los de Raúl Agné buscaban al Dépor en campo contrario y presionaban la salida de balón desarmando a los locales. Durante media hora los coruñeses fueron incapaces de canalizar jugadas de peligro. Se volvía a naufragar en la creación y si tocando en corto era imposible llegar al área de Santamaría, los balones en largo no encontraban destinatario. A la media hora un error de la zaga catalana regaló un balón a Valerón. El canario asistió a Riki que, desde fuera del área, niveló el partido. El gol sembró dudas en un Girona que poco a poco fue cediendo metros y relajó la presión. El Dépor, con más pasión que fútbol comenzó a inclinar el campo, avisando de lo que sería la segunda mitad.
El segundo acto fue un monólogo del Deportivo. Aumentó la posesión de balón, se dio pausa a los ataques y poco a poco el Girona se quedó enjaulado en su campo. Oltra movió banquillo dando entrada a Saúl y Lassad por Salomão y Álex Bergantiños. Colotto avisó a balón parado, Jesús Vázquez estrelló un balón en el travesaño y Riki despedició dos claras ocasiones. Fueron el preludio del gol de Lassad, que tras una jugada combinativa remató por bajo consumando la remontada. Guardado se unió a la fiesta rematando al palo, provocando un rechace que, a trompicones, Laure convirtió en un a priori tranquilizados 3-1. El Deportivo siguió dominando y alargando las posesiones buscando el pitido final. Hasta que en un desajuste, Ayoze provocó un penalti que Coro convirtió en el 3-2. Aparecieron los nervios y asomó la falta de confianza, pero esta vez la historia acabó bien. Sumando tres puntos para que el Deportivo alcance los 19 y se mantenga a una victoria de los puestos de ascenso directo.
En sala de prensa, Jose Luis Olta se mostró contento con el fútbol mostrado por su equipo en la segunda mitad. Dedicó la victoria a la afición y dejó entrever lo necesario que era evitar tensar más el ambiente con otra derrota. También hizo hincapié en la asignatura pendiente del equipo: el número de goles encajados. El preparador considera prioritario corregir ese factor, ya que aunque considera que "no se está defendiendo mal", si cree que se está pagando un alto precio por culpa de los goles recibidos.
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