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La Ría de O Burgo ya amanecía ayer sin ninguna mancha de queroseno en su superficie tras el vertido de 37 mil litros del pasado viernes mientras sigue la investigación sobre el autor o autores del sabotaje que producía la contaminación. El biólogo de la Consellería do Mar inició ayer la toma de muestras para conocer el impacto ecológico del vertido. El problema son los fondos, cuando el vertido se produjo la marea estaba baja. Lo explicaba en el Hoy por Hoy de Carles Francino, el patrón mayor de la Cofradía, Manolo Cao. Manolo Cao 
Cuando debería celebrarse el segundo día de campaña marisquera, después de cuatro años de paralización , esta mañana no había nadie, salvo algunos operarios, en la ría de O Burgo, aunque los furtivos han seguido mariscando en los últimos días. La mancha de queroseno ha desaparecido de la superficie de la Ría, en la zona Cero, en la del puente romano de O Burgo, si bien quedan algunos restos que son acotados por las barreras flotantes desplegadas de punta a punta de la ría. En la zona del puente romano de O Burgo, donde desemboca el río Pelamios. Lo peor está en el fondo marino, en lo que no se ve. Se da como seguro que allí ha quedado depositado buena parte del queroseno y que ha afectado a los moluscos y eso supone su muerte. Un poco más arriba, han comenzado el desbroce y la limpieza de los terrenos anexos a la gasolinera donde se produjo el sabotaje y próximos al regato por el que el combustible llegó al mar. Por si la cosa no fuera suficiente para una ría que empezaba lentamente a recuperarse de tantos años de contaminación, hay que añadir un vertido, uno más, de aguas fecales. La tromba de agua del sábado hizo saltar una alcantarilla de la red de Culleredo y los residuos acabaron en la ría. La parte positiva es que el olor a queroseno ya no se nota. El patrón mayor ha explicado que debido a la coincidencia de las mareas muertas habrá que esperar a la semana que viene para disponer de un análisis más fiable sobre la afectación del vertido en el marisco. Un apunte más en área de servicio. Desde el servicio de medio ambiente natural se notifica que si se encuentra algún ave afectada por el queroseno sea trasladada al centro de recuperación de fauna salvaje de Santa Cruz.
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